Durante la evaluación y la rehabilitación tenemos en cuenta todos los ámbitos de la persona. Tratando así las alteraciones cognitivas (dificultades de memoria, atención, planificación, …), emocionales (aceptación del cambio, mejora de la autoestima,
sintomatología depresiva, sintomatología ansiosa, …) y conductuales (agresividad verbal y física, impulsividad, adecuación al contexto, …).